martes 6 de enero de 2009

Año Nuevo, Serie Nueva



Nada mejor para comenzar el año, aparte de reponiendome de los sucesivos catarros que me atormentan, de los empachos propios de la época y del reseteo mental con ocasión de año nuevo, que pegarme al televisor tras descubrir otra buena serie, de la que había oido hablar aquí y allí desde hacia algún tiempo, pero a la que aún no había hincado el diente. Y es que sinceramente, cada vez me cuesta más ponerme a una hora determinada frente al televisor un día de la semana en concreto para ver alguna de mis series favoritas; me gusta seguir mis propios ritmos, y si no tengo nada que hacer un día en concreto ver dos o tres episodios seguidos, o dejarla en stand-by una temporada; así que cuando descubro algo que de verdad me gusta, me hago con el material en DVD (por medios legales o no, dependiendo de la calidad del material), y me lo administro a mi manera.


Y así es como estoy disfrutando de la primera temporada de ésta serie, que podríamos definir de forma muy general como un drama policiaco, pero de la manera en que solo la HBO sabe hacerlo; ya sabeis, estamos hablando de la productora de "Los Soprano" y de otras de las mejores series de la actualidad, y esto es decir mucho. Si bien "In treatment" no me emocionó mucho, y le tengo que dar otra oportunidad, normalmente éstas tres siglas significan éxito; guiones elaborados, buenas interpretaciones, calidad... y todo eso es lo que nos encontramos aquí. Una trama que recuerda bastante a la de "Dexter" (toda la temporada se centra en resolver un caso), y que tras un irregular primer episodio, se va haciendo más adictiva, a medida que nos vamos quedando más y más fascinados por la cuidadosa reconstrucción de la vida en los bajos fondos de Baltimore que se ha efectuado; y es que la serie tiene dos grupos principales de protagonistas: los polis (que a diferencia de los policías-robot de "C.S.I" y otras series son tipos de carne y hueso que blasfeman y maldicen a todas horas, aporrean a los detenidos o trincan pasta incautada a los camellos, y se pasan el día luchando contra las zancadillas de sus superiores o las envidias de sus compañeros), y los niggers traficantes de droga, tan verosímiles que uno se pregunta si estamos realmente ante actores. Una reconstrucción perfecta de los bajos fondos de Baltimore y de sus gentes.



Y es que si una serie debe verse en versión original subtitulada es ésta, pues perderse el acento y ritmo de las conversaciones entre los negros de los bajos fondos es perderse la sal y pimienta de la serie (¿Acaso no tiró Coppola de conversaciones en italiano en "El Padrino II" cuando le convenía para imprimir más autenticidad al conjunto?). Como suele ocurrir tambien en las series de la HBO, en el reparto no hay grandes figuras, pero sí una excelente colección de secundarios que imprimen autenticidad al conjunto (especialmente en el bando de los bad guys). Y por si todavía no os convezco, simplemente os diré que el propio Steve Earle colabora como secundario de lujo en unos cuantos episodios, haciendo el papel de yonqui rehabilitado (real como la vida mísma); yeah, no es Marlon Brando, pero sí una grata sorpresa. En fin, tengo ya la tercera temporada de Dexter en la recámara, pero sin duda en los próximos meses las cinco temporadas de "The Wire" y su canción inicial de los créditos "Way down in the hole" me van a acompañar. Most def.

2 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

Entre películas, música y tantas series que están apareciendo no doy abasto. Había oido hablar de esta serie, y apunto la recomendación. ¡Ya la veré algun siglo de estos!

EsSa dijo...

Yo últimamente me he aficionadao a la NAVY...

Seguimos con la racha de premios... Te he dejado unos pocos en mi blog... Y como siempre. Sin ningún tipo de compromiso.

Saludos!